Se sumergieron en una actividad fascinante que comenzó con una mamá leyendo el cuento de Valentina. La historia no solo capturó la atención de todos, sino que también inspiró a los niños a soñar en grande y a explorar el mundo de la ingeniería naval.
Esta actividad forma parte del Proyecto MIA, que nace para trabajar en la reducción de la brecha de género en sectores clave como el técnico y potenciar el talento femenino.
Sin duda, esta actividad no solo les enseñó sobre la ingeniería naval, sino que también fomentó la colaboración y la imaginación.
Aquí puedes ver un vídeo de la actividad.


